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Normativa

Ley de datos personales (21.719) y firma electrónica: qué revisar antes del 1 de diciembre de 2026

5 min de lectura

Escudo de protección con check sobre documentos digitales en tonos azules

Qué está pasando con la Ley 21.719

La Ley 21.719 reformó la antigua ley de protección de la vida privada (Ley 19.628), que ahora se llama ley sobre protección de los datos personales, y creó la Agencia de Protección de Datos Personales. Según su artículo primero transitorio, publicado por la Biblioteca del Congreso Nacional, entra en vigencia el primer día del mes vigésimo cuarto posterior a su publicación, es decir, el 1 de diciembre de 2026.

Al 6 de noviembre de 2026 hay un proyecto en tramitación (Boletín 18.623-07) que busca postergar esa fecha. Según el seguimiento público disponible, el Senado lo aprobó el 28 de octubre y propone el 15 de octubre de 2027, pero falta el resto de la tramitación y su publicación como ley. Mientras eso no ocurra, la fecha legal vigente sigue siendo el 1 de diciembre de 2026. Por eso conviene prepararse, porque el trabajo sirve en cualquiera de los dos escenarios.

Por qué importa si firmas documentos en línea

Cada vez que alguien firma un contrato, un mandato o un anexo laboral en línea, se tratan datos personales: nombre, RUT, correo, teléfono y, en algunos procesos, registros técnicos del proceso de firma. La ley define dato personal como cualquier información vinculada o referida a una persona natural identificada o identificable, y exige que quien los trata (el "responsable") cumpla principios como licitud, finalidad, proporcionalidad, seguridad y transparencia.

Esto aplica tanto a empresas que envían documentos a firmar como a las personas que los reciben. No cambia la validez de la firma electrónica, que sigue regulada por la Ley 19.799, pero sí cómo debes manejar la información que rodea al documento.

Qué te conviene revisar en tu empresa o pyme

Con base en el texto de la ley, estos son puntos prácticos para ordenar antes de la fecha de vigencia:

  1. Base de licitud. El tratamiento es lícito con consentimiento del titular o en otros casos que la ley señala, como la ejecución de un contrato, una obligación legal o un interés legítimo. En un contrato, los datos necesarios para celebrarlo y ejecutarlo tienen esa base; para usos adicionales (por ejemplo, marketing) conviene pedir consentimiento aparte.
  2. Finalidad y proporcionalidad. Pide solo los datos necesarios para el trámite y no los uses para fines distintos de los informados.
  3. Transparencia. El artículo 14 ter exige mantener a disposición del público, en tu sitio web u otro medio equivalente, información como la política de tratamiento de datos, el medio para presentar solicitudes y los derechos del titular.
  4. Derechos del titular. Las personas pueden pedir acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y bloqueo de sus datos. Debes responder en un máximo de 30 días corridos, prorrogables por una sola vez hasta por otros 30, según el artículo 11.
  5. Seguridad. El artículo 14 quinquies exige medidas técnicas y organizativas adecuadas al riesgo, como cifrado o seudonimización cuando corresponda, y capacidad de acreditar que existen.
  6. Encargados y proveedores. Si usas una plataforma de terceros para tratar datos, el artículo 15 bis exige un contrato que defina el objeto del encargo, su duración, la finalidad y el tipo de datos.
  7. Datos sensibles y biométricos. Los datos biométricos (huella, rostro, voz) son datos sensibles y requieren consentimiento expreso y entrega de información específica. Si tu proceso de identidad los usa, revisa este punto con especial cuidado.

Conservar evidencia de firma y proteger datos: no se contraponen

Una firma con trazabilidad conserva evidencia de quién firmó y cuándo. Esa información debe tratarse bajo los mismos principios: usarla para el fin del documento, protegerla y conservarla solo el tiempo necesario. Si quieres profundizar en la evidencia de un proceso, revisa nuestra guía sobre trazabilidad de documentos digitales y la diferencia entre firma simple y firma avanzada.

Cómo ordenar tus documentos hoy

Para contratos y autorizaciones que no exigen escritura pública, puedes crear y firmar tu documento en línea. Los precios publicados en nuestra página de precios son: firma electrónica certificada $3.490, firma electrónica avanzada $4.990, copia certificada $7.990, autorización notarial de firma $8.990 y protocolización $14.990. Si necesitas respaldo notarial, revisa los trámites notariales disponibles.

Si además te interesa cómo se está digitalizando el sistema notarial, lee Reforma notarial 2026: qué trámites ya no exigen notaría y cuáles sí.

Preguntas frecuentes

¿La Ley 21.719 ya está vigente? La ley fue publicada, pero su entrada en vigencia está fijada para el 1 de diciembre de 2026. Existe un proyecto de postergación en tramitación que aún no es ley, así que esa es la fecha legal vigente hasta que se publique una modificación.

¿Cambia la validez de mi firma electrónica? No. La validez de la firma electrónica se rige por la Ley 19.799. La Ley 21.719 regula cómo se tratan los datos personales que intervienen en el proceso.

¿Necesito consentimiento para tratar los datos de quien firma un contrato? No siempre. La ley permite tratar datos sin consentimiento cuando son necesarios para celebrar o ejecutar un contrato con el titular, o por otras causales que establece. Para fines adicionales, como enviar publicidad, conviene un consentimiento específico. Ante dudas concretas, consulta con un abogado.

¿Qué derechos tienen las personas sobre sus datos? Acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y bloqueo. Se ejercen ante el responsable y, si este rechaza o no responde, se puede reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales.

¿Tengo que designar un delegado de protección de datos? La ley establece modelos de prevención de infracciones que pueden incluir esa figura, y es una forma de acreditar cumplimiento. Los estándares diferenciados según el tamaño de la empresa los fijará la Agencia mediante instrucciones generales, por lo que conviene seguir sus publicaciones.

Resumen

La Ley 21.719 rige legalmente desde el 1 de diciembre de 2026, aunque hay un proyecto de postergación en trámite. Revisa qué datos pides, para qué los usas, cómo informas a las personas y qué proveedores intervienen. Este artículo es informativo y no reemplaza la asesoría de un abogado.

Preguntas frecuentes

¿La Ley 21.719 ya está vigente?

La ley fue publicada, pero su entrada en vigencia está fijada para el 1 de diciembre de 2026. Existe un proyecto de postergación en tramitación que aún no es ley, así que esa es la fecha legal vigente hasta que se publique una modificación.

¿Cambia la validez de mi firma electrónica?

No. La validez de la firma electrónica se rige por la Ley 19.799. La Ley 21.719 regula cómo se tratan los datos personales que intervienen en el proceso.

¿Necesito consentimiento para tratar los datos de quien firma un contrato?

No siempre. La ley permite tratar datos sin consentimiento cuando son necesarios para celebrar o ejecutar un contrato con el titular, o por otras causales que establece. Para fines adicionales, como enviar publicidad, conviene un consentimiento específico. Ante dudas concretas, consulta con un abogado.

¿Qué derechos tienen las personas sobre sus datos?

Acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y bloqueo. Se ejercen ante el responsable y, si este rechaza o no responde, se puede reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales.

¿Tengo que designar un delegado de protección de datos?

La ley establece modelos de prevención de infracciones que pueden incluir esa figura, y es una forma de acreditar cumplimiento. Los estándares diferenciados según el tamaño de la empresa los fijará la Agencia mediante instrucciones generales, por lo que conviene seguir sus publicaciones.

Fuentes